CREACIÓN COREOGRÁFICA           

Lenguaje coreográfico

El Lenguaje plástico estará basado, en principio, en el movimiento de los cuerpos en libertad y el lenguaje coreográfico de los signos y símbolos que la representan. Se crearán itinerarios coreográficos que representarán  los 30 artículos que componen la Declaración de los Derechos Humanos, aquellos que el hombre posee por el mero hecho de serlo, que son inherentes a la persona y se proclaman sagrados, inalienables, imprescriptibles, fuera del alcance de cualquier poder político y que están reflejados en la Constitución.

Estos  itinerarios estarán a medio camino entre la idea de laberinto y una pista de entrenamiento (entrenamiento para la libertad), y  plantearán juegos iniciáticos y de conocimiento. A través de ellos se construirá una identidad coreográfica para cada intérprete, similar a su identidad como persona. Una reflexión sobre la forma en que la intimidad de cada individuo opera en el discurso cultural, una expresión de cómo se concibe la intimidad en términos de representación y espacio.

En segundo lugar, la intervención con los flujos de datos estará diseñada para que sean ellos los encargados de la interacción entre las coreografías y de la narración definitiva en términos de montaje, reflejando el intercambio entre las personas como seres sociales, es decir, la naturaleza de nuestras acciones, prácticas y actividades, lo social como instrumento que define nuestra relación con una comunidad. En este plano se introduce la noción de la proximidad en relación con la contigüidad.

Trabajaremos a nivel visual en el estudio de juegos ópticos y trompe-l’oeil, que ayuden a desarrollar la percepción y los sentidos y el conocimiento a través de los mismos, y a comprender que hay diversas realidades (“De todas las ilusiones las mas peligrosa consiste en pensar que existe sólo una verdad” Raúl Watzlawick). Estos recorridos se ejemplificarán a través de ilusiones ópticas. Estas ilusiones son imágenes que el ojo percibe sin que el cerebro llegue a comprenderlas, la interpretación de la imagen es perturbada por el color, la luz, la perspectiva, el entorno y también el universo cultural del observador. La ilusión funciona según dos mecanismos: el cerebro intenta dar un sentido a lo que no lo tiene o la percepción errónea da lugar a errores de interpretación.

Esta representación pretende la educación, es decir, el fortalecimiento del individuo como principal artífice político y social. El miedo a la verdad, la capacidad crítica disminuida o parcialmente anulada, y la aceptación sin previo examen de supuestas verdades o dogmas, hacen que muchas personas sean proclives a los fundamentalismos e integrismos de todo género y, por tanto, a desconocer la rica multiplicidad que se deriva de los derechos y libertades de "los otros", de la "metafísica de la subjetividad" en la que se fundamenta el sistema democrático.

Como en todo laberinto, el final o la salida está en el reconocimiento de sí mismo y de los demás, en la preparación para un encuentro, para un proceso de participación social encaminado al reconocimiento definitivo y renovado del papel de la libertad en nuestra vida en común

Ayudados por las personas invitadas a reflexionar con nosotros,  elaboraremos e investigaremos sobre  el concepto de la vecindad como una clase de relación íntima y próxima, iluminada por las demandas impuestas a los vecinos de comunidades que son diferentes a la nuestra social, política, económica, étnica, racial, religiosamente y genéricamente.  Aportaremos una experiencia en organización  y construcción de un espacio de libre intercambio, debate, oposición, experimento, innovación y discurso animado al nivel de la soberanía colectiva.